Nuestros visitantes deben ser vistos como personas que buscan cumplir sueños.

Ser empresario es ya una meta bastante grande y difícil de cumplir. 

Ser empresario de turismo es todo un reto que solo pocos logran conquistar.

Ser empresario de turismo en Colombia es una locura; es transformarnos en una Oruga con la capacidad de digerir tantos problemas que se convertirán en experiencias.  El turismo es en Colombia una pequeña Célula la cual ha ido creciendo poco a poco y se fortalece gracias a la tenacidad y mucha locura de emprendedores que dejan volar su imaginación y arriesgan su patrimonio, tranquilidad y su zona de confort.  Es una vocación acompañada de muchos sueños, lalgo de locura, riesgo y un poco de Fé.

No es para todos; aquellos que disfrutan de sus fines de semana en casa o quienes no permiten turnos mayores a ocho horas diarias y mucho menos quienes no estan dispuestos a aplazar sus vacaciones para temporadas bajas, nunca podrán llegar a ser profesionales del turismo.  Hablando de profesionales traigo a colación una frase que cada día es más reiterativa en las empresas ¨Hay que pasar de la fábrica de profesionales con títulos a seres humanos con propósito que puedan contribuir en su máxima capacidad¨.  

En nuestra amada Colombia, tierra del corazón de Jesus, del café de Juan, de la improvisación y desde lejos tierra del folclor; somos unos verracos a la hora de crear empresa y según cada soñador todas son buenas ideas y el negocio que transformara nuestras vidas.  Esta práctica hace que muchas de las iniciativas turisticas se transformen en casos exitosos, proyectos que inician con algo de romanticismo y un tanto de buenas ideas pero a las cuales les queda faltando una maduración del destino.  El turismo es todo un Universo que permite una expansión incalculable de oportunidades para explorar y un soñador rebelde puede renovar un destino si sabe aprovechar esas oportunidades y les adiciona un poco de ingenio y mucha dedicación. 

 Los hoteleros ya tenemos un Master en supervivencia debido a la cantidad de fenomenos que debemos enfrentar cada día y el COVID 19 se convierte en la prueba reina que debemos superar.  Esta es una prueba que nos hara graduar como emprendedores y en la cual cada soñador debe sacar lo mejor de su destino, de su personal, de su infraestructura y aplicarlo teniendo en cuenta siempre a nuestros visitantes; sin olvidar ser visionario y aplicar toda su creatividad.  Aunque la situación es compleja debido a que somos uno de los ultimos sectores en recuperarse, no podemos caer en pesimismos y por el contrario debemos recordar que ya eramos el segundo petróleo para nuestro país, estabamos en un ascenso constante. 

 Pero será este un problema mayor si continuamos en nuestra zona de confort?

Algunos pensaran que basta con programar tours, organizar viajes, continuar con los mismos habitos sin correr ningun riesgo.  Creo que debemos ponerle un poco de locura, ser más atrevidos, dejar volar nuestra imaginación como mariposas y valorar cualquier idea por loca y cursi que parezca.  No será fácil, pero que negocio no tiene riesgo y mucho trabajo a la hora de ser creado y luego posicionarlo y sostenerlo en el tiempo?

Lo anterior fortalece la idea de cómo algunos hoteleros podrán salir golpeados pero respirando luego de la crisis generada por el Covid 19, hoteles con verdaderos atractivos turísticos, en medio de comunidades emprendedoras, con apoyo a la conservación del medio ambiente y generando la debida importancia a los detalles que terminan por crear una mayor fidelización de nuestros visitantes y por ende la publicidad más efectiva y menos costosa como es el voz a voz.

Es una nueva era y debemos cambiar para poder sostenernos y ser cada día más fuertes ante las crisis.  Para poder resucitar debemos pensar primero en que prestamos servicios de alojamiento y recreación a seres húmanos, a personas que ahorran por mucho tiempo para cumplir un sueño en compañía de sus familias o amigos.  No debemos ser indiferentes y mucho menos mecanizados en medio del servicio.  El trato con nuestros visitantes y el crear nuevas experiencias serán factores que marcaran un destino y lo posicionarán.

Sea esta una invitación para integrar más al equipo de trabajo, para hacer planes turísticos que involucren a la comunidad y tener siempre presente que nuestros visitantes no son una tarjeta de crédito.

Por: Wilson Puerta